viernes, 29 de abril de 2011

Concepción de una tricotomia.

En un dormitorio:

Solange está a punto de cerrar la ventana del Facebook debido a que le incomoda hablar con su ex, le incomoda por que no sabe cómo actuar, no sabe exactamente qué es lo que pueda pasar. Siente miedo de que alguna palabra que lea en el ordenador pudiese tocar en su corazón; siente mucho miedo de volver a lo que ya había superado. Pero porqué tiene miedo?, no porque él sea un sicópata, ni menos un esquizofrénico, tiene miedo porque sabe en algún lugar de su alma, aún lo ama, teme porque sabe que hizo algo mal, y porque no ha solucionado todo.

En el dormitorio adyacente:

Domenica recibe un mensaje al Facebook de su ex, pero ella está pegada a un trabajo de la universidad, o en su defecto a la fiesta a realizarse este fin de semana. Ella no le tiene miedo, ella le tiene mucho cariño y respeto, sabe que lo suyo tuvo su tiempo, sabe que se supo disfrutar el amor cuando existió. En estos días Domenica está preocupada en sus asuntos y en su futuro profesional, que dicho sea de paso, siempre estuvo bien, inclusive en los momentos más difíciles.

Al final del pasillo, un último dormitorio:

Clàudia nota a su novio conectado vía Facebook, ha estado pensando en terminar con él y no sabe a cuál de sus hermanas pedirle un consejo, ella sabe lo que les responderá cada una de ellas; siente mucho miedo de tomar una decisión apresurada. Siente que este dilema no lo tiene que solucionar pensando en él, o en si misma; sabe que este dilema lo soluciona solo y solamente con él.

lunes, 18 de abril de 2011

La aproximación risueña.

Caen las gotas, caen y caen, y siguen cayendo; como una interminable lluvia de ideas dentro de mi cabeza. Presumo algo anda mal en el grifo, con el cuerpo aún entumecido me levanto y voy a solucionar el pequeño detalle. No puedo creer que el ruido de la alarma de el reloj no logre despertarme con tanta eficacia como lo hace el sonido que ocasiona un grifo averiado.

Era un sábado en la mañana, aproximadamente las 6:00 am, un día de Agosto. Asome mi vista por la ventana y note el cielo bastante despejado, el suelo con agua empozada por la llovizna de la madrugada; me propuse salir a caminar un momento como quien compra el periódico y algo de pan para el desayuno.

Mientras caminaba notaba que  mi cuerpo continuaba entumecido, y mi respiración muy lenta; me senté en una banca del parque muy cerca de la panadería, al momento de sentarme empecé a sonreír, mire las palomas posarse en un poste de alumbrado público y me causaban cierta gracia. Pero mi sonrisa no era precisamente la que está próxima a lo que pudiese ser una carcajada, no, era una sonrisa que venía desde el interior de mi cuerpo, era un estado de felicidad sosegado, por momentos meditabundo pero con una sonrisa.

Me levante y seguí caminando, ahora me causaba cierta gracia el cielo, lo miraba, envidiaba a las aves y a su capacidad de volar. Sentir el aire rodear tu cuerpo y en cierta forma rebosar libertad; porque no existe mayor libertad que la de un ave alzando vuelo.

Llegué a mi casa, y me di cuenta que olvide el pan y el periódico.

viernes, 8 de abril de 2011

Condición mágico-natural

Claro que le temo a la soledad, le temo tanto que siento cierto tipo de escalofrio mientras escribo estas palabras. Privado de cualquier roce con el mundo, privado de cualquier calor humano y privado de amor.


Empezar una nueva vida es lo mejor, nunca es tarde para cambiar; para decir: saben que, yo puedo ser mejor, puedo crear un mundo mejor para mí; y por qué no, para otros también. Tal vez no pueda cambiar el mundo entero, pero puedo cambiar el mío, y el de las personas que estén a mi alcance. Considero que nuestra condición humana nos hace propensos a mejorar no cada día, no cada hora, sino cada instante de tiempo que transcurra. Que cosa más perfecta que el calor humano, que la amistad, que el amor de alguien. Lógicamente esto es beneficioso para muchos, bueno para ti. Necesario para todos.
Entendamos que el amor tal cual como algo que nos hace mejores, que este sentimiento de compañerismo, lealtad, nos hace crecer espiritualmente. Y que somos sin nuestro espíritu?, nos reducimos a nada, nos reducimos a un ente vacío, hueco sin nada sobrehumano en nuestro interior, nada extraordinario. Y es esto pues lo que nos hace unos seres tan perfectos en nuestra condición, esto es lo que nos convierte en verdaderos seres universales. No tan solo personas que habitamos este planeta, nos hace personas que logramos trascender en la historia de la humanidad. Este carácter mágico, sobrenatural, es lo más preciado que tiene el humano; por lo tanto, es a lo que se debe aferrar, y convertir en base para todo su futuro. Sin esto nos reducimos a seres que van a desaparecer como el polvo.


Los seres humanos somos universales, somos seres que trascenderemos.
La magia si existe.