sábado, 25 de julio de 2015

Pesimismo

La nostalgia invade mi cuerpo, entumece mis sentimientos y reaviva el dolor que la perdida cicatrizo en mi alma. 

Tengo pocos argumentos para sustentar esta nostalgia, pocos motivos para sentirla, pero muchos suspiros para expresarla. 

Mucho tiempo ha pasado desde que el dolor dejo de sentirse y se transformara en fuerza, en vigor y en energía. Saber es transformar dolor en calor humano, pero la añoranza de recibir al menos algún rezago de calor logra enfriar y desolar inclusive el alma mas fuerte. Nostalgia del calor de un sentimiento que ya no nace, que cada vez se hace mas tenue, frágil y menos humano.


domingo, 22 de marzo de 2015

Amistad


Escribo estas lineas mientras escucho el temazo de Pink Floyd: Us and Them.

El día de hoy sentí que perdía la amistad de alguien muy cercano. Y no porque alguno de los dos lo haya deseado así, muy por el contrario, creo que nunca lo quisimos pero pienso que los años nos están tratando de enseñar algo, ya que nada en esta vida es una sin razón y todo tiene un propósito. Pero a pesar de esto último sigo sintiendo que estoy perdiendo algo, perdiendo algo lentamente, casi imperceptiblemente, pero también noto que esta pérdida no causa nostalgia, no causa molestia. No incomoda. 

Probablemente esto no sea el sentimiento de pérdida propiamente dicho, ya que tal vez no este perdiendo nada, o que no sienta pérdida ya que en principio nunca tuve nada.

¿Acaso podemos perder algo sin siquiera haberlo tenido antes?

Al buscar el significado de perder y encontré que la palabra proviene del prefijo per (por completo) y dare (dar), podría decirse que la acción de perder esta relacionada a dar por completo algo, y claro, si lo das por completo nunca mas será tuyo. En ese sentido necesariamente tienes que tener algo o la posibilidad de algo para perderlo, por ejemplo, puedes tener un objeto y perderlo, así como puedes tener una oportunidad y perderla. Me quiero enfocar en el último punto: tener una oportunidad y perderla. Si bien la oportunidad existió puede que nunca haya sido mía. No podemos apoderarnos de algo en potencia, de algo que podría llegar a ser.

Una amistad tiene que llegar a ser algo mas?. Una amistad es camino para algo mas importante?. Pienso que si, pienso que una amistad es el medio para algo mas importante. Es la decisión que tomamos para preocuparnos por otro, para comprender lo que no nos sucede y sentir lo que no nos duele. Y esto no es minúsculo, esto se da cuando nuestra naturaleza humana muestra su lado mas universal y trascendental.

Dicha amistad se esta transformando en algo más, en algo que transcenderá.

sábado, 31 de enero de 2015

Café con Ana II

Hay días que merecen quedarse en el recuerdo y no ser mencionados bajo ninguna circunstancia.

Este no es uno de esos.

Doble la esquina con rumbo a lo que sería una tarde memorable y seguí mi camino sin apuro. La tarde era propicia para mi, la temperatura bastante agradable para los que apreciamos el frío y humedad de Lima; de pronto recibí una llamada, era ella y me dijo: Disculpa salí mucho antes ya llegué. Afortunadamente había salido también con anticipación.

Nos vimos y la bese como si fuese esta la última vez que nos íbamos a ver, ella me miro con una sonrisa en su rostro y entendí lo bello de esta vida, de lo que tanto hablan poetas y escritores acerca del amor era verdad!, era ella y tan sólo ella. Sus labios eran probablemente la cosa mas perfecta en este mundo, y sus ojos, me hechizaban y me convertían prácticamente en un ente sirviente a sus ordenes, la amaba con locura y no me arrepiento de haberla amado tanto.

La tenia en frente de mi, me miraba y me abrazaba, la tenia en frente de mi y sentía que estaba jodidamente enamorado; pude advertir que había perdido la razón. En mi mente pasaba ideas como, amarla eternamente, y claro, en ese momento yo sabia que podía hacerlo. La seguía teniendo en frente de mi y sentía que mi vida por fin tenia un motivo, casi simultáneamente me decía a mi mismo que aparte de la razón acababa de perder el amor propio, era consciente de ello y no me importaba. La tenia en frente de mi y pensaba que no existía hombre mas feliz en ese momento; sentía que estaba suspendido en otra dimensión.

La bese y la continué besando, la continué amando. Sabia que había perdido la razón y no pensaba en nada mas que en amarla, continué amándola, mi amor crecía cada instante de tiempo y no paraba.

Esa no fue la última vez que nos vimos, pero si la última vez en las que nos amamos.